La mayoría de grupos municipales reconocen que “el modelo no les gusta”, pero censuran “el discurso de odio del PP”
VITORIA, 21 (EUROPA PRESS)
El Pleno del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha rechazado reclamar la paralización del Centro de Acogida de Protección Internacional (CAPI) proyectado en el edificio de la antigua residencia Arana, tal y como ha demandado el Partido Popular, a quien el resto de grupo municipales ha acusado de “alentar el discurso racista del odio”.
EH Bildu, PSE, PNV y Elkarrekin han rechazado la iniciativa que tan solo ha contado con el voto favorable de los populares, ni tampoco han salido el resto de enmiendas a la totalidad presentadas por cada grupo municipal en el pleno celebrado este viernes.
El concejal de Diversidad y Convivencia, Pascual Borja (PSE), ha rechazado la moción del PP, ya que “niega derechos a las personas que por su estatus son reconocidos como ciudadanos europeos a todos los efectos” e “ignora la responsabilidad ética y legal que tenemos en la protección de quienes huyen de conflictos, persecuciones y desastres humanitarios”.
“Su rechazo a las personas migradas es evidente. Ustedes embarran el debate utilizando a los que huyen de regímenes totalitarios y de la guerra. Qué fuertes son ustedes con los débiles. Solo quieren escandalizar a la ciudadanía, porque lo necesitan y, frente a la seguridad objetiva, crear inseguridades subjetivas”, ha censurado.
El concejal de EH Bildu Alberto Porras ha condenado “la moción de racista de pata negra del PP”, pero ha señalado que el centro de refugiados “no responde al modelo de atención descentralizado comunitario y cercano que defiende las asociaciones del sector ni tiene en cuenta el impacto en el barrio y la necesaria adecuación de todos los sistemas de protección social”.
Por ello, ha pedido “la transferencia de las políticas de inmigración al Gobierno Vasco, para poder desarrollar nuestro modelo de acogida e inclusión propio”.
Por su parte, el concejal de Políticas Sociales, Lucho Royero (PNV), ha indicado que “sería mejor que este centro no se pusiera en marcha, tal y como se ha planteado”, así como que “el destino del citado edificio tendría que ser otro completamente distinto”, pero ha abogado por “la protección al desprotegido”.
Royero ha demandado “consolidar el modelo de integración de la población de acogida a la protección internacional” y que, para ello, “se refuerce la capacidad institucional y desarrolle el potencial integrador de las sociedades básicas y de su tejido asociativo, para afianzar una integración cívica adecuada”.
La portavoz de Elkarrekin Vitoria, Garbiñe Ruiz, ha señalado que el proyecto “no les gusta”, ya que “el modelo de acogida de Vitoria nada tiene que ver con un macrocentro”, pero ha criticado la iniciativa del PP que “pretende acrecentar de forma directa los discursos de odio y racistas”, al “cerrar la puerta al que llega sin buscar una solución”.
“MODELO INASUMIBLE”
La concejala del PP Marta Alaña ha exigido “la paralización del macrocentro de refugiados de Vitoria que el Gobierno del PSOE está imponiendo y construyendo en la antigua residencia Arana y que, con 350 plazas, se convertirá en el mayor de toda España, por su tamaño inasumible y su modelo inadecuado”.
El PP ha denunciado la “discrecionalidad, unilateralidad y oscurantismo con los que el Gobierno del PSOE ha impuesto este centro, sin atender al consenso ni a la capacidad de la ciudad”.
“Este modelo es inasumible para la ciudad, no responde a la capacidad de acogida de Vitoria y generará una presión insostenible sobre los servicios públicos”, ha argumentado Alaña, para demandar la “paralización inmediata” del centro y “la adopción de un modelo de acogida equilibrado, racional y adaptado a las características de la ciudad”.
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