
PALMA, 1 (EUROPA PRESS)
La negociación del convenio de hostelería continúa con las posiciones de la patronal y de los sindicatos bastante alejadas, ya que mientras los representantes de los empresarios ponen el acento en “la flexibilidad y la organización del trabajo”, los representantes sindicales les acusan de “querer desregularizar el convenio”, por un lado, y de “retrocesos en los beneficios y derechos que ya han sido conquistados por parte de los trabajadores”, por otro.
Así se han pronunciado unos y otros después de que este martes haya tenido lugar la tercera reunión de la mesa negociadora en la sede de la Federación Empresarial Hostelera de Mallorca (FEHM).
“Estamos desconcertados con las propuestas que han sido planteadas por la patronal, de desregularizar el convenio, hasta en el ámbito temporal, y eliminar derechos que ya tienen los trabajadores, como las garantías de ocupación”, ha manifestado el secretario general de UGT-Servicios, José García Relucio, para quien “lo que ha colmado el vaso” es que la patronal “propone eliminar la obligación de tener terminado la medición de la carga de trabajo de las camareras de piso”, para, a su juicio, “evitar que se pueda denunciar a las empresas que incumplan ante la autoridad laboral competente”.
De este modo, según el secretario general de UGT-Servicios, “parece que lo único que quieren” los representantes de los empresarios “es dinamitar la mesa negociadora”. “Y si es una estrategia para llevarnos al conflicto lo van a conseguir”, ha advertido, después de reconocer que “las posturas están bastante más alejadas que en la anterior reunión”, del pasado 20 de marzo.
En una línea similar, se ha pronunciado el presidente de la Federación de Servicios de CCOO en Baleares, Héctor Gómez, quien ha lamentado que mientras la patronal propone medidas de flexibilidad que “redundan en el beneficio empresarial, no en los trabajadores”, al menos a su juicio, “no se habla de recuperar el poder adquisitivo por parte de los trabajadores, ni de medidas de conciliación de la vida laboral y familiar, en definitiva de derechos sociales”.
Por tanto, aunque “es pronto para decirlo”, pues el próximo 30 de abril se ha convocado una nueva mesa negociadora, “que habrá que ver como avanza”, los sindicatos no descartan plantear las movilizaciones oportunas, ya que es su “derecho legal y el de los trabajadores”.
Por su parte, la vicepresidenta de la FEHM, María José Aguiló, ha trasladado la “absoluta estupefacción” por el “inmovilismo” de los agentes sindicales, a quienes ha reprochado que “aún sigan en sus posiciones iniciales”, reclamando incrementos salariales y la garantía de empleo, pese a las propuestas de la patronal, que en algunos casos, “incluso incorporan algunas de las peticiones más básicas de sindicatos”, en un “gesto de acercamiento”, para demostrarles la “voluntad” de los empresarios.
Lo que tiene claro la vicepresidenta de la FEHM, quien defiende que “en los últimos años, el convenio de hostelería de Baleares ha protegido el poder adquisitivo de los trabajadores del sector”, es que “no se hablará de subida salarial hasta que no se haya evaluado el conjunto de los costes que implicarán todas las medidas que se han puesto sobre la mesa en estos momentos por parte de los sindicatos”.
“Lógicamente tiene que haber subida salarial, pero hay que partir de premisas que permitan una continuidad y que esto sea sostenible”, ha aclarado, tras mostrar la disposición de la patronal a mantener “todas las reuniones necesarias”, para “llegar a un buen acuerdo para ambas partes”, el cual, a su juicio, pasaría por “poner el acento en la flexibilidad y la organización del trabajo” para combatir el absentismo, que “tiene un coste brutal para las empresas”.
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