Inicio Galicia A Coruña Sargadelos cierra en Cervo (Lugo), representando la innovación cultural gallega en el...

Sargadelos cierra en Cervo (Lugo), representando la innovación cultural gallega en el siglo XX

0

La fábrica vivió su época de máximo esplendor con el intelectual Isaac Díaz Pardo, al que se le dedica este 2025 el Días das Artes Galegas

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 2 (EUROPA PRESS)

El administrador único del grupo Sargadelos, Segismundo García, ha comunicado por carta a Inspección de Trabajo y Seguridad Social que “con fecha de hoy mismo” se procede al cierre de la planta de producción de la emblemática factoría en Cervo (Lugo), “ante la imposibilidad de resolver en plazo las deficiencias” que habían sido detectadas.

La misiva, fechada este miércoles y a la que ha tenido acceso Europa Press, avisa así del cierre de unas instalaciones “clave” en el desarrollo cultural de Galicia durante el siglo XX, declaradas además Bien de Interés Cultural (BIC).

Si bien la explosión de la marca no llegaría hasta los años 70, de la mano del intelectual Isaac Díaz Pardo, el origen de la fábrica se remonta a 1806, cuando Antonio Raimundo Ibáñez, Marqués de Sargadelos, inaugura una fábrica de loza en el lugar de Sargadelos, en Cervo, aprovechando los yacimientos de caolines de la zona.

Gracias a su hijo, José Ibáñez, la fábrica vivió su primera etapa de esplendor. Ya en aquel momento quedaron fijadas algunas de las características que, más adelante, definirían a Sargadelos: piezas de color blanco, con esmalte brillante cremoso.

Leer más:  La Xunta está lista para colaborar en la continuidad de Sargadelos y considera que el expediente laboral no justifica el cierre

Durante todo el siglo XIX, la compañía viviría etapas muy diferentes, algunas más oscuras y otras de más éxito; hasta que en 1968, el intelectual Isaac Díaz Pardo y el pintor Luis Seoane tomaron las riendas de Sargadelos, apostando por construir una fábrica en el mismo lugar en el que estuvo la del marqués.

SARGADELOS, REFERENTE CULTURAL

Esta decisión dio pie, no solo a la cerámica de Sargadelos reconocida actualmente, sino también a todo un movimiento artístico que marcaría el contexto cultural gallego del S.XX.

La relación de Díaz Castro con la cerámica nace algunos años antes, en 1949, cuando arranca un taller cerámico que se acabaría convirtiendo en el complejo industrial de Cerámica do Castro — que hoy forma parte de Sargadelos –.

En Argentina entabló contacto con exiliados gallegos, especialmente con Luis Seoane, lo que le sirvió para suscitar interés por la “recuperación económica y cultural de Galicia” tras la Guerra Civil.

Estas inquietudes se concretaron en 1963 con la creación del Laboratorio de Formas, una iniciativa que buscaba recuperar y estudiar las formas cerámicas gallegas.

Leer más:  Rueda pide que se otorguen "facilidades" a Sargadelos para que pueda cumplir con las medidas impuestas por Trabajo y así evitar su cierre

En este contexto, Díaz Castro y Seoane apostaron por retomar la actividad en Cervo. Así, en 1968 comenzaron las obras en la factoría, tras la constitución de la sociedad Cerámica de Sargadelos.

Fue en esta etapa cuando se asentaron definitivamente los colores blanco y azul que definirían a la marca, que buscó en la cultura regional inspiración para sus piezas, mientras trataba con ello de difundir y hacer patria entre los gallegos de posguerra.

Esta mentalidad la trasladaron más allá de la actividad industrial y comercial, impulsando actividades culturales y sociales como una editorial (Edicións do Castro), el Instituto Galego de Información, el Museo Carlos Maside, becas, foros y residencias artísticas, entre otros.

AÑOS CONVULSOS TRAS LA MUERTE DE DÍAZ PARDO

Hasta bien entrado el S.XXI, el éxito comercial y el reconocimiento social acompañó a Sargadelos, que se convirtió en un icono de Galicia, fuera y dentro de la comunidad.

Tras la muerte de Isaac Díaz Pardo en 2012, la marca vivió momentos complicados. Un ejemplo es el cierre del Museo Carlos Maside, ubicado en el Complejo de O Castro, que lleva sin abrir al público desde 2016, pese a estar declarado Bien de Interés Cultural (BIC).

Leer más:  14 personas han sido detenidas por los disturbios ocurridos en enero antes del partido entre la UD Almería y el Córdoba CF

El museo alberga uno de los fondos más importantes de la pintura gallega contemporánea, con obras de autores como Castelao, Laxeiro, Urbano Lugrís o Luís Seoane. El lugar, explicaba a Europa Press uno de los hijos del fundador, Xosé Díaz, buscaba “reivindicar el papel de los autores de las vanguardias gallegas que, debido a la Guerra Civil, o bien se habían ido al exilio o desaparecido tirados en cunetas”.

Denunciaba en aquel momento el “abandono” en el que se encontraba el museo, con humedades visibles, mientras que el consejero delegado, Segismundo García, sostenía que las empresas que lo sostenían “atravesaron una situación muy complicada” que, “afortunadamente”, ya se había superado.

Así parecía últimamente con la incorporación de nuevos diseños y la incursión de la marca en otros ámbitos como el textil o el de accesorios, además del impulso a los foros de debate organizados por la compañía en Ribadeo.

La noticia del cierre de la fábrica de Cervo llega además justo un día después de la celebración del Día das Artes Galegas 2025, que en esta ocasión ha homenajeado precisamente a Isaac Díaz Pardo por el “innovador legado cultural de una figura inmensa e irrepetible”.


- Te recomendamos -