OLIVA DE LA FRONTERA (BADAJOZ), 26 (EUROPA PRESS)
La Guardia Civil de España y la Gendarmería Nacional Republicana (GNR) de Portugal han llevado a cabo un simulacro conjunto en la localidad pacense de Oliva de la Frontera, donde han puesto en marcha la denominada “persecución en caliente”, un procedimiento que permite a las fuerzas de seguridad de un país continuar una persecución policial en territorio del otro bajo determinadas circunstancias.
El ejercicio ha simulado un atraco en una entidad bancaria en Mourão (Portugal). Tras la alerta, las patrullas de la GNR portuguesa iniciaron la persecución del vehículo en el que huían tres supuestos atracadores y donde se han sumado “hasta tres patrullas de la GNR y una patrulla del grupo de investigación criminal de la GNR”, según ha explicado el comandante Carlos Arrazola, jefe de operaciones de la comandancia de la Guardia Civil de Badajoz.
Así, Arrazola ha detallado que, durante la huida, los sospechosos cruzaron la frontera en dirección a España, momento en el que la GNR informó a la Guardia Civil de la posible entrada del vehículo en territorio español y, en ese momento, se activó la conocida como “persecución en caliente”.
“Consiste en que fuerzas de la Policía Nacional Republicana entren en nuestro país, para lo cual está autorizada en determinados casos, como éste que se ha dado, de un robo con violencia e intimidación en una entidad bancaria”, ha detallado Arrazola.
EL OBJETIVO ES “SER LO MÁS ÁGILES POSIBLES”
Finalmente, los supuestos atracadores fueron interceptados por la GNR en el cruce las carreteras EX-112 con BA-102, en Oliva de la Frontera, donde los agentes lusos procedieron a su retención hasta la llegada de la Guardia Civil, encargada de la “detención formal”.
“La GNR solo está habilitada en territorio nacional a retener a los individuos, no está capacitada para realizar la detención”, ha señalado el comandante en declaraciones a los medios de comunicación.
Tras la detención, los arrestados fueron trasladados al cuartel de la Guardia Civil de Oliva de la Frontera, donde se instruyeron las diligencias previas a su puesta a disposición judicial, pero “siempre acompañados tanto por fuerzas portuguesas como españolas”, ha explicado Arrazola, quien ha recordado que los detenidos serían juzgados en Portugal al haberse cometido allí el delito.
“El objetivo de este tipo de simulacros es que cuando se dé una situación real ser lo más ágiles posibles y que todo el mundo conozca las limitaciones que existen por la legislación vigente y cómo actuar en estos casos”, ha indicado el comandante.
El simulacro ha contado con la participación de ocho efectivos de la GNR en cuatro vehículos y seis agentes de la Guardia Civil, pertenecientes a las unidades de Tráfico y Seguridad Ciudadana. Además, los supuestos atracadores han sido interpretados por tres miembros del grupo de Información de la Guardia Civil.
Por su parte, el capitán Pedro Gómez, de la GNR de Portugal, ha destacado que es “muy importante” este tipo de ejercicios junto a la Guardia Civil en la zona fronteriza.
Además, el capitán Gómez ha señalado que, pese a tratarse de situaciones “excepcionales” y que suceden “muy pocas veces”, hay que realizar este tipo de simulacros para que los agentes puedan “estar capacitados y responder en una situación real”, ha concluido.
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