MADRID, 26 (SERVIMEDIA)
Tres de cada cinco españoles ha comprado alguna vez ropa usada y, a pesar de que las mujeres y los jóvenes son los “más propensos” a comprar ropa de segunda mano, los hombres son los nuevos ‘fans del vintage’ de este tipo de compras, ya que compran con más frecuencia, gastan más y, además, son los que más valoran el diseño y la marca de las prendas.
Así lo desvela el informe ‘El mercado de la ropa de segunda mano ¿Auge por sostenibilidad o precio?’, realizado por la escuela de negocios EAE Business School y que ofrece información sobre los consumidores de ropa usada, sus hábitos de compra y los factores que influyen en su decisión de elegir prendas de segunda mano en lugar de nuevas, según precisó este miércoles la compañía en un comunicado.
En cuanto a los hábitos de compra, el informe constata que la mitad de encuestados (un 48%) decidió adquirir prendas de forma esporádica, lo que, a su juicio, confirmaría que el “impulso” es un “factor fundamental” para este mercado, mientras que un 41% lo hace entre tres y seis veces al año.
Por lo que se refiere a los canales utilizados para realizar este tipo de compras, más de la mitad (51%) combina las tiendas físicas con las plataformas online, mientras que un 32% prefiere exclusivamente las tiendas tradicionales. No obstante, casi un tercio de los encuestados (29%) se decanta por utilizar las plataformas online especializadas, como Vinted o Wallapop, y un 15% por las redes.
PRECIO Y ESTADO DE LA PRENDA
Por lo que respecta a los factores que influyen en las decisiones de compra de los consumidores, el informe de EAE señala que el precio, el estado y calidad de las prendas son “decisivos”.
En este sentido, solo un 17% de los consumidores españoles percibe los precios de la ropa de segunda mano como elevados, siendo la relación entre precio y calidad “crucial” para el 64% de los encuestados, seguida por la condición de la prenda (61%) y la calidad (53%).
Por tipos de prenda más comprados, el 68% de los consumidores opta por prendas casual como camisetas, jeans y sudaderas, mientras que un 54% adquiere accesorios como bolsos, bufandas y cinturones, y otras categorías como la ropa formal (42%) y la deportiva (37%) también tienen demanda, aunque en menor medida.
Además, la mayoría de los consumidores realiza sus compras de forma espontánea (45%), seguido de aquellas personas que buscan algo específico (33%) y las compras impulsadas por descuentos o promociones son menos frecuentes (12%).
TICKET Y GASTO MEDIO
Sobre el ticket de compra, el gasto medio anual en ropa de segunda mano es de 87 euros, frente a los 279 euros de gasto promedio en el caso de prendas nuevas. Esta diferencia se “agudiza aún más” para el 60% de los consumidores de ropa de segunda mano, cuyo ticket medio baja a menos de 50 euros.
Por edades, los más jóvenes son los que gastan menos en ropa de segunda mano (58 euros anuales) y, a la vez, los que gastan más en ropa nueva (344 euros anuales).
Por último, la mayoría de los españoles prefiere dejar la ropa que ya no usa en contenedores públicos de reciclaje textil (52%) o venderla en plataformas digitales (38%), si bien la donación a amigos (37%) y a ONG (23%) son otras opciones que los consumidores contemplan.
En este contexto, para la directora del Master en Fashion & Retail Management de EAE Business School y coautora del estudio, Tatiana Valoira, el mercado de la ropa de segunda mano en España, “aunque en expansión, aún no se ha consolidado y la mayoría de las adquisiciones son esporádicas”.
“Los consumidores valoran el precio, el estado y la calidad de la prenda, dejando en un segundo lugar la sostenibilidad, que no acaba de cuajar como motivación de la compra, lo que la convierte en una ventaja para las marcas que quieran usarla como atributo”, abundó.
Por su parte, la profesora del Máster de Dirección de Marketing y coautora del informe, Pilar Navarro Muñoz, afirmó que “el comportamiento de los consumidores en cuanto al destino de la ropa no utilizada subraya un cambio hacia la conciencia ambiental, con un creciente interés en el reciclaje y la reventa”. “Sin embargo, existe margen para que las marcas de moda promuevan más activamente programas de sostenibilidad y donación, generando no solo un impacto positivo en el medio ambiente, sino también construyendo una relación más sólida con los consumidores comprometidos con la moda circular”, agregó.
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