
La Iglesia crea un consejo con 50 miembros para buscar soluciones a los problemas educativos actuales
MADRID, 2 (EUROPA PRESS)
El obispo de Lugo y presidente de la Comisión para la Educación y Cultura de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Alfonso Carrasco, ha apelado a la “libertad”, tras la aprobación por parte del Gobierno de un real decreto para endurecer la creación de nuevas universidades, aunque no ha querido emitir un juicio en concreto sobre si los requisitos son “aceptables” o si están “pensados para impulsar un proyecto político”. En España hay 17 universidades de inspiración católica.
“Todos deberíamos de decir libertad sí, para empezar. Luego ya vemos de qué manera esto se hace viviendo de manera ordenada todos juntos”, ha manifestado Carrasco este miércoles en un encuentro con medios de comunicación para presentar el Consejo General de la Iglesia en la Educación, en el marco de la Asamblea Plenaria, que reúne esta semana en Madrid a todos los obispos de España.
Carrasco ha defendido “la libertad de enseñanza” y ha advertido de que, a veces “da la impresión” de que se hace de la libertad “como un eslogan en una discusión entre partes”.
“Para nosotros la libertad, parece un poco raro decirlo, pero debería ser para nosotros muy querida, no solo para la Iglesia, sino en general, tenerle cariño a la libertad es lo que sería, en principio, bueno para nuestra vida”, ha subrayado el obispo de Lugo.
En todo caso, ha eludido dar un juicio en concreto sobre el contenido del decreto aprobado por el Gobierno antes de “examinarlo con detalle”.
Si bien, ha precisado que los requisitos se pueden “usar para aplicar los principios de libertad” o para “aplicar tus opiniones y restringir el espacio de tus adversarios políticos o de quien tú quisieras restringir el espacio”. “No necesitas hacer una ley, haces un reglamento”, ha añadido.
Por ello, ha invitado a “mirar” si en este caso “los requisitos son aceptables o no son aceptables”. “Yo creo que ahora mismo no sabría decir si el decreto está ajustado o se usan normativas reglamentarias para impulsar un proyecto político”, ha insistido, derivando la pregunta a la subcomisión episcopal de Universidades.
Carrasco también ha recordado que en la antigüedad, “cuando nacieron las universidades, se decía que había tres poderes en la sociedad: El Estado, la Iglesia y la Universidad”. “Esto era en la Edad Media”, ha remarcado, al tiempo que ha defendido que “lo propio de la universidad, desde luego, es la libertad” aunque ha precisado que “también es verdad” que hay que “poner requisitos”.
UN CONSEJO CON 50 MIEMBROS PARA AFRONTAR LOS RETOS EDUCATIVOS
Por otro lado, en la rueda de prensa han participado el director del secretariado de la Comisión Episcopal para la Educación, Antonio Roura, y el secretario general del nuevo Consejo General de la Iglesia en la Educación, Carlos Esteban, para presentar este Consejo que se ha creado para dar continuidad al Congreso ‘La Iglesia en la educación. Presencia y compromiso’, celebrado en febrero de 2024, y en el que medio centenar de personas de la Iglesia vinculadas a la educación reflexionarán sobre los desafíos en este ámbito.
Este consejo será un grupo de trabajo organizado donde confluirán las diferentes realidades de la Iglesia presentes en la educación y tendrá como objetivo “compartir desafíos, soluciones y dialogar” sobre los retos actuales en el ámbito educativo y, en concreto, sobre nueve ámbitos: colegios, profesorado de religión católica, profesorado cristiano, centros de educación especial, centros de Formación Profesional, universidades, colegios mayores, educación no formal o tiempo libre, y parroquia, familia y escuela.
En cuanto a la estructura, el Consejo constará de: un pleno formado por unas 50 personas, en el que estarán representados en los nueve ámbitos en los que la Iglesia está presente, y que se reunirá dos veces al año para definir los desafíos y reflexionar sobre ellos; un seminario permanente formado por unas 10 personas, que se reunirá con más frecuencia y abordará la actualidad; y una tercera estructura para establecer relación con centros de análisis para “pensar con evidencias”.
El secretario general del Consejo General de la Iglesia en la Educación, Carlos Esteban, ha indicado que los católicos no deben tener “complejos, ni de inferioridad ni de superioridad” y ha defendido el papel “insustituible” tanto de los “poderes políticos” como de “la sociedad civil” y de “la Iglesia” en la educación.
“Vamos a proponer y vamos a compartir convicciones, sabiendo que hay otras convicciones diferentes, sabiendo que estamos en sociedades plurales, no vamos ahora a volver atrás a sociedades homogéneas, no vamos ahora a perder derechos fundamentales que ya hemos conseguido y desde luego sin complejos, pero también sin renunciar a nada de lo que una sociedad ha conseguido con la educación”, ha remarcado.
Según ha defendido Esteban, “la educación de todos es un patrimonio ético de la humanidad, de las sociedades modernas, de las sociedades democráticas” y “en este logro la Iglesia ha tenido también un papel importante, decisivo”.
Por otro lado, sobre la prohibición de las pantallas en los colegios en Madrid, el director del secretariado de la Comisión Episcopal para la Educación, Antonio Roura, ha precisado que más allá de las “peculiaridades políticas” concretas, el tema puede tener “una lectura educativa” a nivel general que podría ser abordado en el grupo de trabajo.
El Consejo echará a andar antes de verano, en torno a mayo de este año, cuando prevén que se celebre el primer pleno y el primer seminario permanente, en los que se definirán las prioridades.
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