
Hasta un 29% de los trabajadores europeos están muy expuestos a la IA, que puede alimentar la desigualdad laboral
MADRID, 1 (EUROPA PRESS)
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha advertido de la necesidad de que Europa no se quede rezagada en la revolución que puede suponer la inteligencia artificial (IA) en un nuevo escenario geopolítico donde el Viejo Continente ya no puede estar seguro de acceder sin problemas a las nuevas tecnologías desarrolladas en el extranjero.
En su discurso de bienvenida durante una conferencia en Fráncfort sobre esta nueva tecnología, la francesa ha recordad que Europa sigue pagando el precio de haber sido demasiado lentos a la hora de capitalizar la revolución que supuso internet.
“Los riesgos de subestimar el potencial de la IA y volver a quedarnos atrás son simplemente demasiado grandes como para ignorarlos”, ha advertido la banquera central de la zona euro.
En este sentido, ha recordado que el Viejo Continente se enfrenta a “un nuevo entorno geopolítico” en el que ya no puede tener la seguridad acceder sin problemas a las nuevas tecnologías desarrolladas en el extranjero, por lo que Europa debe buscar situarse en la vanguardia tecnológica.
“El sector tecnológico explica aproximadamente dos tercios de la brecha de productividad entre la UE y Estados Unidos desde principios de siglo”, ha apuntado.
Sobre este asunto, la francesa ha incidido en que las estimaciones sobre ganancias de productividad vinculadas a la IA podrían suponer “un punto de inflexión” para Europa que necesita mejorar el entorno para la innovación y la difusión de la esta tecnología, incluyendo la financiación, la regulación y la energía.
DESIGUALDAD LABORAL.
Por otro lado, citando un estudio del BCE, que estima entre el 23% y el 29% de los trabajadores europeos “altamente expuestos a la IA”, Lagarde ha defendido que esto no supone necesariamente un “apocalipsis laboral” y es razonable pensar en que unos empleos se verán desplazados, mientras que aparecerán otros nuevos.
En cualquier caso, advierte de que “es probable que observemos un aumento de la desigualdad en el mercado laboral”, donde aumentará la demanda de trabajadores más cualificados que puedan utilizar la IA con mayor eficacia, mientras que aquellos con menor capacidad para aprender nuevas habilidades podrían verse perjudicados.
De tal manera, para que Europa adopte la IA sin fracturar su modelo social se requerirán inversiones complementarias masivas en competencias para evitar un aumento de la desigualdad.
“Debemos actuar hoy (…) Debemos eliminar todas las barreras que nos impiden estar a la vanguardia de esta revolución”, ha apostillado.
- Te recomendamos -