MADRID, 27 (EUROPA PRESS)
La pesca recreativa por captura y suelta o pesca sin muerte puede ser biológicamente sostenible en las poblaciones de trucha común en un escenario climático futuro ligado a un aumento elevado de la temperatura del agua, según un equipo de la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
Aún así, la investigación ha ligado la sostenibilidad de este tipo de pesca a que la presión pesquera y la tasa de mortalidad en la devolución (en la liberación de los ejemplares capturados) no sean demasiado extremas. De esta manera, incide en que si se quisiera mantener la actividad habría que “realizar primero actuaciones encaminadas a mantener el caudal del río y proteger las zonas que actúan como refugios térmicos”.
El estudio, publicado en Hydrobiologia, se ha basado en simulaciones computacionales en las que los científicos han utilizado un modelo eco-genético basado en individuos que permite predecir los cambios ecológicos, evolutivos y demográficos que se producirían en la población simulada ante distintos escenarios futuros a lo largo del periodo 2000-2100.
En este marco, los investigadores simularon dos escenarios ambientales: uno en el que se produjera únicamente un aumento elevado (pero no extremo) en la temperatura del agua y otro más severo en el que tuviera lugar a la vez el aumento en la temperatura del agua y un descenso en el caudal del río, especialmente intenso en verano.
Para cada escenario ambiental, se simularon a su vez 18 escenarios de pesca sin muerte que resultaban de la combinación de distintos valores de dos parámetros pesqueros: la presión pesquera (número de horas de pesca por kilómetros de río y día) y la tasa de mortalidad en la devolución (porcentaje de peces capturados que mueren tras ser liberados).
Por último, se compararon los resultados de las simulaciones frente a un escenario de referencia en el que no se producen cambios ambientales y no existe pesca recreativa. En este sentido, consideraron que la pesca no sería sostenible en el escenario analizado cuando la fecundidad total de la población disminuyera en más de un 65% respecto al escenario de referencia, ya que la población no podría renovarse de forma natural.
Tal y como han explicado, los resultados tienen una aplicación directa en la gestión de la pesca recreativa de la trucha común en su modalidad de captura y suelta. “La pesca recreativa es una actividad que tiene una gran importancia social y económica en el mundo rural, por lo que una gestión incorrecta que ponga en peligro la persistencia de las poblaciones puede provocar un grave impacto socio-económico, aparte del ecológico”, ha concluido Daniel Ayllón, investigador del Grupo de Conservación y Gestión de Peces Continentales de la UCM.
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