MADRID, 28 (SERVIMEDIA)
El futuro del sector agroalimentario presenta un “horizonte complicado”, relacionado con tres factores principales: la seguridad alimentaria, la salud de los consumidores, es decir, los efectos que produce la agricultura en los ecosistemas, según destacó Daniel Ramón Vidal, catedrático del Departamento de Producción y Sanidad Animal de la Universidad Cardenal Herrera CEU de Valencia y académico de número de la Real Academia de Ingeniería, en una conferencia pronunciada en la Real Academia Nacional de Farmacia.
Cambiar esa dinámica, añadió, pasa por lograr una agricultura que produzca mejor, que sea capaz de alimentar a toda la población mundial con alimentos saludables e intentar cambiar los efectos negativos sobre el medio ambiente. Ello obliga a aprovechar al máximo las herramientas que se han diseñado en las últimas décadas, como todo lo relacionado con la biotecnología, la fermentación, la robótica o el uso de la Inteligencia Artificial, “con la que ni soñábamos hace 30 años”. De esta forma, su conclusión es que el sector agroalimentario se encuentra en estos momentos “en una encrucijada.
La seguridad alimentaria, destacó al respecto, está relacionada con la hambruna en el mundo. Los datos expuestos son más que reveladores: Actualmente hay cerca de 924 millones de personas que afrontan niveles graves de inseguridad alimentaria, lo que representa el 11,7% de la población mundial; otros 828 millones de personas, el 9,8% a nivel mundial pasan hambre crónica y 282 millones de personas en 59 países requieren ayuda urgente, es decir, uno de cada 25 habitantes del planeta.
Pero a la vez, llamó la contradicción de esos datos con el hecho de que se desperdicie entre el 33 y el 50 por ciento de lo que se produce con las materias primas en la agricultura. Ese desperdicio en los países pobres, el 50 por ciento de lo producido, se registra en los primeros eslabones de la cadena alimentaria, como los puntos de almacenajes, la existencia de hongos, de roedores o la falta de cadena de frío para el transporte; mientras que en los países ricos, donde se desperdicia sobre el 33 por ciento, se debería en parte a un consumo excesivo, dejar pasar la fecha de caducidad de los productos, etc.
Y, junto a ello, destaca lo relativo a la falta de alimentación de los niños, donde, según explicó Daniel Ramón Vidal -a quien en 2024 se le concedió el premio al mejor Investigador/Innovador del Foro de Empresas Innovadoras- hay más de 45 millones de menores de cinco años que sufren “desnutrición aguda”.
Pese a considerar que la agricultura se ha mostrado eficaz a la hora de contener la hambruna, “lo hecho no es suficiente”: “Lo que debería remover nuestras conciencias es que producimos la suficiente cantidad de alimentos para satisfacer la ingesta de todos los habitantes del planeta”, y en cambio, existe una notable hambruna en cientos de millones de personas.
OBESIDAD
En cuanto al problema de la salud alimentaria de las personas, el investigador aludió de forma expresa a la obesidad y todas sus derivadas. En este punto, expuso cómo se calcula que actualmente hay casi 3000 millones de millones con sobrepeso y que “en casi todos los países del planeta hay más muertas por obesidad y sobrepeso que por hambre”. Es particularmente preocupante, añadió, la obesidad infantil, donde se ha pasado de sólo el 4% de los niños que la padecían en 1975 a superar el 18 por ciento.
Por otro lado, aludió también el académico de la RAI en su intervención en la Real Academia Nacional de Farmacia, a la “inversión de la pirámide poblacional” y al cambio climático. Respecto al primero de esos factores, incidió en que actualmente “hay más gente en el plante con más de 65 años que niños con menos de 5 años” y los datos indican que en 2050 el 15,.6 por ciento de la población supere los 65 años y sólo el 7,2 por ciento tenga menos de cinco años.
En ello influye, añadió, el retraso en que las parejas deciden tener su primer hijo, así como el alto índice de fertilidad, que, en el caso de España, se sitúa entre el 15 y 20 por ciento, dependiendo de la comunidad autónoma. Y como “efecto colateral” están las mascotas: en nuestro país, los datos indican que el 40 por ciento de los hogares tienen un animal de compañía frente a sólo un 11 por ciento con niños entre 0 y 6 años”.
El tercero de los factores a los que aludió Daniel Ramón Vidal fue el relativo a la sostenibilidad y cómo la agricultura puede afectar negativamente en los ecosistemas, donde señaló dos grandes problemas: el suelo disponible para la agricultura, que es prácticamente nulo ya, y el derivado del agua, donde la agricultura consume el 70 por ciento del total del agua utilizada a nivel mundial. “La huella hídrica alimentaria es brutal: para obtener un kilo de carne de vacuno se precisan 15.415 litros de agua, 4.000 para un kilo de pollo y más de 100.000 para un kilo de vainilla”. Y, frente a esos datos, concluyó, “más de 900 millones de personas no tienen acceso al agua potable y muerte cada 20 segundos una persona por mal uso de agua potable (más que por guerras, atentados o violencia en general).
- Te recomendamos -