MADRID, 31 (SERVIMEDIA)
El Banco de España cerró el ejercicio 2024 con beneficio cero por segundo año consecutivo, tras compensar las pérdidas operativas registradas por valor de 7.549 millones de euros debido al cambio en la política monetaria a partir de 2022, cuando empezaron a subir los tipos de interés.
Así se desprende de las cuentas anuales del organismo publicadas este lunes. Estas pérdidas operativas son “temporales” y responden al mismo motivo que las del año pasado, cuando el Banco de España cerró sin beneficios por primera vez en su historia. Entonces, ya pronosticó que esta situación se alargaría un ejercicio más.
Las pérdidas se compensaron con provisiones, pues el Banco de España contaba con colchones financieros “suficientes” tanto en 2024 como en 2023, cuando las provisiones para riesgos financieros permitieron compensar unas pérdidas de 6.612 millones.
La rápida subida de tipos de interés que tuvo que realizar el Banco Central Europeo (BCE) para contener la inflación desde mediados de 2022 (10 subidas consecutivas) tuvo una repercusión inmediata en el coste de los pasivos, al tratarse en su mayoría de pasivos a la vista. Sin embargo, la rentabilidad de los activos no se ajustó de manera equivalente a los tipos de mercado más elevados, al estar constituidos, en buena parte, por valores adquiridos en un período de rentabilidades reducidas y vencimiento a plazos largos. De esta manera se abrió una brecha negativa en los ingresos por intereses netos.
Este desequilibrio entre el rendimiento de los activos y el coste de los pasivos continuó en 2024, a pesar de las bajadas de tipos de interés que se iniciaron ese mismo año.
El Banco de España explicó en una nota de prensa que todos los bancos centrales del Eurosistema han sufrido en sus cuentas de resultados las consecuencias del rápido incremento de los tipos de interés oficiales ocurrido entre junio de 2022 y septiembre de 2023 (450 puntos básicos) en respuesta a la creciente inflación. Así, las pérdidas del BCE se situaron en 7.944 millones en 2024 y 7.886 millones en 2023.
“Es importante recordar que las pérdidas en los bancos centrales del Eurosistema son excepcionales y temporales, consecuencia de la política monetaria implementada para mantener la estabilidad de precios en la zona del euro. Esta política se diseña con independencia del impacto en los resultados financieros de los bancos centrales” porque la ausencia de beneficios contables no afecta para ejecutar la política monetaria, precisó el organismo.
Se estima que los ingresos netos aumentarán gradualmente con el tiempo debido a que la retirada progresiva del exceso de liquidez reducirá los gastos por intereses. Además, con la normalización del balance, se prevé que a medio y largo plazo los ingresos obtenidos por las operaciones de crédito también aumenten.
“Por lo tanto, se espera que los ingresos netos del Eurosistema vuelvan a ser positivos con el tiempo” y para el Banco de España se esperan márgenes positivos en el corto plazo, pues entre 2014 y 2022 cosechó unos beneficios de 2.116 millones de media anual.
Pese a estos resultados, el Banco de España destacó que tiene un remanente en la provisión para riesgos financieros “elevado”.
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