MADRID, 02 (SERVIMEDIA)
El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, advirtió este miércoles de que la “principal amenaza” a la “seguridad” de las democracias europeas es la pobreza y la desigualdad, que considera la “amenaza número uno, por encima de todas las demás”.
Así lo aseveró durante su intervención en el acto de inauguración del 18 Encuentro Estatal de Participación de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español (EAPN-ES), que tiene lugar en Cáceres hasta el viernes, y en la que subrayó que, lo que ha “estabilizado” las sociedades europeas ha sido la adopción del Estado del bienestar, que, a su juicio, “es lo que ha permitido que estas sociedades se cohesionen, se vertebren, se proyecten hacia adelante”.
A este respecto, denunció que “uno de los principales intereses” de los “adversarios de Europa” es “debilitar a las democracias europeas desde dentro”, al tiempo que juzgó “profundamente falso y peligroso” que, para protegerse, Europa “necesita más armas, con lo cual para pagar más armas hay que recortar el gasto social”, convencido de que el continente “necesita más cohesión social, más Estado del bienestar, no menos”.
En este punto, estimó que la “manera” de “proteger y defender” las democracias europeas no es solo defender unas fronteras y un territorio, sino también “defender un modelo social, mejorándolo”, convencido de que, “en tiempos inciertos, la política social, defender el Estado del bienestar y la organización social es más importante que nunca”.
“Es intolerable que en Europa a día de hoy haya millones de personas que viven en exclusión social o en la pobreza y la principal amenaza que tienen las democracias europeas es la que representan quienes buscan debilitar el Estado del bienestar”, abundó, en referencia también a quienes, además, “amparan el racismo, el machismo, la aporofobia” y, en definitiva, “todos aquellos que son muy duros con los pobres y muy serviles con los tiranos y con los poderosos”.
NUEVAS FORMAS DE DESIGUALDAD
En este contexto, destacó la urgencia de abordar “de manera inmediata, inminente, estas bolsas de pobreza, estas lógicas de exclusión social que se han ido reproduciendo en el tiempo” y, al mismo tiempo, “adelantarnos a la expresión de nuevas formas de desigualdad que se van a producir en el futuro”.
En la misma línea, afirmó que la “única manera de construir una Europa segura y autónoma” es “avanzar” en una agenda social “ambiciosa”, así como redistribuir la riqueza y “garantizar unas condiciones mínimas de bienestar y de dignidad de manera universal a toda su población”.
Tras admitir que “esto es más fácil de decir que de hacer y cuesta mucho”, Bustinduy manifestó que, “sin empuje de la sociedad civil, va a ser absolutamente imposible”, consciente de que “ningún derecho, ninguna mejora de las condiciones de vida de las clases trabajadoras se ha dado nunca porque sí”, sino que “ha sido siempre el resultado de la presión y de la lucha organizada de quienes no tenían nada e irrumpieron en la cosa pública y en la democracia para conseguirlo”.
Asimismo, en dicho encuentro, que se lleva a cabo bajo el lema ‘Los servicios sociales que necesitamos: reformas y propuestas’, el ministro calificó de “inapelable” que los servicios sociales “han sufrido tradicionalmente de una serie de limitaciones, de agravios, por supuesto de una infrafinanciación estructural, histórica, pero también una infravalorización social” y defendió que los servicios sociales “tienen que figurar en la primera página de la gran conversación sobre la reforma de la financiación” que se va a producir en España.
MUCHÍSIMO POR HACER
Bustinduy se mostró, asimismo, consciente de que “falta muchísimo por hacer” y de que urge “readaptar, reinventar el modelo del Estado social, del Estado del bienestar para una realidad internacional, geopolítica, histórica, demográfica, social que ha cambiado”.
“Hay que adaptar, hay que concebir una política social que sea capaz no solo de atender aquello que no se ha atendido hasta ahora, sino de ser suficientemente flexible, ágil y previsora para adelantarnos a las necesidades que vamos a tener por delante”, prosiguió, sabedor de la importancia de “garantizar condiciones de protección, bienestar y seguridad social” a unas sociedades “en profunda transformación en un momento muy incierto y con una serie de amenazas graves que penden sobre nosotros”.
En el mismo sentido, Bustinduy hizo hincapié en la “deuda pendiente” que, según su punto de vista, España tiene con las familias, al entender que sus necesidades “han quedado relegadas frente a otras prioridades”, razón por la cual reiteró su propuesta de que el país adopte una prestación universal por crianza.
Junto a ello, también se refirió al Real Decreto de Comedores Escolares que su gabinete tiene previsto aprobar “en las próximas semanas” y a través del cual, recordó, los centros escolares tendrán que garantizar que las cinco comidas que se hagan cada semana en colegios e institutos respondan a criterios de salud y de sostenibilidad, cumpliendo con los estándares nutricionales internacionales que marca la OMS, con el fin de “asegurar que la alimentación de los niños no dependa de su familia o del código postal en el que viven”.
Por su parte, el presidente de EAPN-ES y EAPN Europa, Carlos Susías, indicó que la pobreza “no es un fenómeno meteorológico, no está por casualidad” y que “se puede afrontar si hay decisión política también para poder reducirla o quitarla”.
“Por eso son necesarias medidas de carácter económico, político, fiscal y laboral”, deslizó, al tiempo que reclamó que se lleven a cabo con “mayor intensidad y extensión”, así como que el aumento de la seguridad en Europa “no vaya contra los propios europeos”.
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