
VALÈNCIA, 2 (EUROPA PRESS)
El que era inspector jefe del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia el día de la dana, José Miguel Basset, jubilado recientemente, asegura que la exconsellera de Interior, Salomé Pradas, era la responsable del plan de emergencias “desde el minuto cero”. “Ella tiene que dar la autorización para que desde la preemergencia hasta el estado de emergencia se vaya cumpliendo todo lo que dice el plan”.
Así lo mantiene Basset en la comparecencia de cuatro horas que este martes tuvo, a puerta cerrada, en la comisión de la Diputació de València sobre la tragedia.
El extécnico sostiene, a la pregunta de si Pradas trasladó alguna información al Cecopi que impidiera la toma de decisiones, que, “básicamente, la respuesta es no”. “No es mi intención ni exculpar ni inculpar a nadie, pero según el plan de emergencia, y me consta que todos nos lo hemos leído a estas alturas, todos sabemos que el presidente de la Generalitat no es el responsable de ese plan”.
“La consellera es la responsable del plan desde el minuto cero”, asevera Basset, que apunta que antes del Cecopi no tiene “ni idea de lo que han estado haciendo o de lo que han estado dejando hacer, más allá de lo que ya todos sabemos, que es lo que han enviado a todos los ayuntamientos y a todos los servicios de emergencia y de cuerpos de seguridad”.
Interrogado por si el retraso en el envío del mensaje de alerta a los móviles –que no llegó hasta las 20.11 horas– se debió a que “faltaba alguien”, Basset ha considerado que si el presidente (Mazón) “estuvo o no estuvo no es vinculante, porque no era su responsabilidad enviar esa alerta”.
“La responsabilidad era la de la dirección del plan, que tiene todas las capacidades para hacer esa operación, es decir, es el director del plan el que autoriza o no autoriza, y yo le puedo aconsejar, como miembro asesor (…) pero ese responsable es el que toma la decisión”, ha insistido.
LA PRESENCIA DE MAZÓN “NO ES VINCULANTE”
Y ha abundado en que la dirección de la emergencia recaía en Pradas. “Eso está establecido, es que no hay más, entonces, que estuviera Mazón o no, yo creo que no es vinculante en la decisión de lanzar el aviso. Que podría haber, voy a decir, no sé, una lealtad institucional… yo esto lo desconozco”, ha apostillado.
El ex responsable del cuerpo de bomberos provincial ha descrito que “la alarma se desata” cuando la Confederación Hidrográfica del Júcar avisa del riesgo de colapso en la presa de Forata, pero ha reconocido que ya se estaban haciendo rescates desde primera hora de la mañana del 29O. “Lo sabíamos los que estábamos aquí”, ha dicho, al tiempo que ha recordado que los diversos cuerpos de seguridad estaban “haciendo rescates desde la siete menos cuarto de la mañana”.
“No se llegó a evaluar el alcance de lo que se nos venía por la magnitud nunca vista anteriormente”, reconoce en un momento de la sesión.
Acerca del envío del ES-Alert, llega a decir que, según tiene entendido, “la validación última del mensaje pasa por el Gobierno” para sugerir a los diputados presentes en la comisión, acto seguido, que “para ser más riguroso pidan el protocolo de emergencia” porque él habla “de oídas”.
En cualquier caso, ha incidido en que la redacción de ese mensaje pasa “muchos filtros” dentro de la Generalitat porque “no es tan automático como escribir un whatsapp” y recalca la necesidad de que se cuente con un experto e transmisión de comunicación para estas situaciones.
En otro momento de la comparecencia se le pregunta por quién dio la instrucción a los bomberos de retirarse sobre las 15.00 horas del barranco del Poyo. Al respecto, ha recordado que alrededor de las 12.00, no porque les fuera encomendado por la Generalitat, sino por el mismo Consorcio Provincial de Bomberos, se enviaron dos unidades a hacer revisión a la zona del Magro y la del barranco del Poyo.
En la primera, la situación ya era de desbordamiento y se quedaron trabajando en la zona. “Mientras que en la del Poyo, según lo que me dijeron mis técnicos en ese momento, que se dio la instrucción desde la central, estos llegaron a la escala de medición, observaron un caudal, no era preocupante ni mucho menos, se trasladan a otro punto de la población a hacer una medición y al cabo del rato vuelven a ese punto de la escala del Poyo e informan de que el nivel ha descendido”.
“TENGO GANAS DE COMER” “Si tú me informas, que eres la unidad de a pie, de que el nivel ha descendido, no sé qué hago aquí, son las dos y media, tengo ganas de comer, voy a decirlo así de claro, aunque se quede grabado me da igual, ¿qué hago?”, plantea Basset, que de todos modos insta a solicitar las grabaciones del 112 porque “ahí está todo” y la “memoria es corta”.
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