
Testimonios advierten de un importante sesgo de género en el diagnóstico
BARCELONA, 27 (EUROPA PRESS)
La directora de Aprenem Autisme, Susi Cordón, ha defendido una sociedad accesible donde puedan “convivir las diferencias” para que las personas con autismo tengan vidas significativas y con significado, a pocos días del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, que se celebra el 2 de abril.
Lo ha dicho este jueves en un encuentro de la asociación con periodistas, en el que ha hablado de la incomprensión y vulneración de derechos que a menudo viven las personas autistas, pero también de cómo son ejemplo de “fuerza, resiliencia y mirada constructiva”.
El autismo afecta aproximadamente a un 1,23% de la población catalana –1 de cada 81 personas–, aunque todavía no se recoge en las estadísticas oficiales; el número de alumnos con autismo se ha duplicado los últimos 5 años, según el Ministerio de Educación, y entre el 75% y el 90% de personas autistas adultas están en el paro.
En el acto se han repasado algunos de los rasgos habituales en personas autistas, como la hipersensibilidad o la necesidad de apoyo visual y de estructura, orden y rutina: la responsable del área de Formación de Aprenem Autisme, Laia Peña, ha hablado del autismo como un “sistema operativo diferente”, que puede dar mejor rendimiento en aspectos distintos y requiere de nuevas aplicaciones para ser operativo.
PROCESO DE RECONSTRUCCIÓN
Alejandra Da Silva, madre de un hijo autista, recibió su propio diagnóstico de autismo con 49 años: ahora ha empezado un proceso de reconstrucción –porque la máscara se le había “pegado a la cara”– y está empezando a saber quién es, ha explicado.
Ha alertado de un sesgo de género “muy importante” y de que no todos los profesionales están preparados para hacer un diagnóstico adulto y en femenino, así como de que siguen habiendo problemas para conseguir un diagnóstico en la sanidad pública, necesario para pedir ayudas o becas.
Da Silva ha explicado que el diagnóstico de autismo le ha permitido perdonarse a si misma –por llorar, por no cuadrar, por haber sido tan “inútil”–, y ha remarcado que hay tantos autismos como personas autistas.
DEJAR DE SENTIRSE CULPABLE
Zacaries Benamiar emigró desde Marruecos a Madrid en 2003 para estudiar una carrera universitaria, pero no recibió su diagnóstico hasta verano de 2023: de forma similar a Da Silva, le sirvió para comprender muchos episodios de su vida y dejar de sentirse culpable.
Benamiar ha explicado las dificultades que el autismo le ha supuesto a nivel laboral, como suspender las evaluaciones de habilidades sociales en el trabajo, y ha contado que pidió el reconocimiento de la discapacidad en 2023 y aún no ha recibido respuesta.
Ha subrayado que a menudo se dice que a las personas autistas les falta empatía, pero que en realidad hay muy poca empatía hacia los autistas; él, por ejemplo, ha tenido malas experiencias incluso con médicos de familia o con trabajadores sociales.
La responsable del área de vida adulta de Aprenem Autisme y madre de dos hijos autistas, Márgara Sedeño, ha explicado que la forma en que más ha aprendido sobre el tema es observando y escuchando a sus hijos y otras personas autistas, y ha remarcado que las personas con autismo no necesitan ser “normalizadas”, sino reconocidas, escuchadas y respetadas.
GUÍA PARA EL TRATAMIENTO
La miembro de una hija autista y miembro de la junta de Aprenem Autisme, Esther Silva, ha presentado una guía de lenguaje apropiado y glosario para el tratamiento adecuado del autismo, elaborado por Aprenem Autisme: piden, entre otros, evitar términos como ‘enfermo’, ‘trastorno’ o ‘anormal’, y no usar ‘neurotípico’ como sinónimo de ‘no autista’.
Por el contrario, es preciso hablar de una ‘condición’, y evitar todas aquellas palabras que puedan resultar discriminatorias u ofensivas, promover estereotipos o difundir falsas creencias.
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