
ZARAGOZA, 29 (EUROPA PRESS)
Recién estrenada la primavera, la ‘La ruta de los tulipanes’ regresa a su cita con el color en Zaragoza. Diferentes parques y zonas verdes, repartidas por toda la ciudad, se están ya poblando de tulipanes y narcisos que, en unos días, alcanzan su plenitud.
Después del éxito conseguido en los años anteriores con la plantación de tulipanes y narcisos en el Parque Grande José Antonio Labordeta, el Ayuntamiento decidió extender estas plantaciones espectaculares y vistosas al resto de la ciudad, distribuyéndolas en distintos parques y creando así un recorrido de bulbosas para que toda la ciudad disfrute de estas floraciones.
La ruta empieza a estar ya muy visible en los parques Sedetania, Delicias, La Granja, Glorietas de Goya (Las Fuentes), Frente Fluvial, Parque Tío Jorge, Torrero (junto al Centro Cívico), Parque de la Aljafería, así como en propio Parque Grande José Antonio Labordeta.
El proyecto ha incorporado nuevas combinaciones, sumando a los tulipanes y narcisos, presentes en el Parque Grande otras especies como los crocus, alliums y fresias. Se han preparado combinaciones con tonalidades diferentes, cada una de ellas con dos o más especies para alargar al máximo la floración.
Entre las variedades presentes, a modo de ejemplo, se pueden ver ‘Tulipa White Dream’, ‘Tulipa Ronaldo’, ‘Crocus Pickwick’, ‘Crocus Jeanne d’Arc’, ‘Tulipa Apricot Emperor’ o ‘Tulipa Negrita’.
Para la selección de las especies, según el espacio, se ha tenido en cuenta parámetros como el de favorecer una floración invernal intensa, cuando en los parques hay pocas flores, ya que una parte importante de estas combinaciones empiezan a florecer en febrero-marzo, así como potenciar el cromatismo diverso.
Las tonalidades de las combinaciones son; en color blanco, amarillo y anaranjados, gamas de violetas y rosados, colores todos ellos brillantes y alegres.
También se ha apostado por ampliar la biodiversidad. Se utilizan especies que atraen a polinizadores, mariposas y aves, lo que nos favorece la biodiversidad en los parques y en las diferentes zonas verdes.
Además se han empleado especies naturalizadas y perennes, que necesitan un menor mantenimiento y que permite que al año siguiente se puedan mantener en el terreno y rebroten de nuevo.
FIN AL LETARGO INVERNAL
Las bulbosas son especies, normalmente tuberosas o bulbosas, que se plantan en tierra en otoño y que se desarrollan rápido, para florecer a finales de inviernoprincipio de primavera; coincidiendo con un momento en el que todavía la mayoría de las especies están saliendo del letargo invernal.
Su floración es abundante y llamativa, de manera que aporta un punto ornamental y de atención en el paisaje muy importante. Tras la floración, que dura unas semanas, se marchitan -tiempo que la planta debe permanecer en el terreno sin tocarse- para que los nutrientes retornen al bulbo (unas 6-8 semanas).
Una vez transcurrido este periodo se puede eliminar la hoja y flor marchita y dejar el bulbo para que florezca al año siguiente. En total hay más de 164.000 bulbos, en una superficie de 1.052 metros cuadrados aproximadamente. De ellos, este año se han renovado unos 300 metros cuadrados y se han reforzado otros 280 metros cuadrados .
Para ello, las contratas de jardinería del Ayuntamiento, durante el periodo de otoño han preparado los parterres, trabajando la tierra, abonándola, y adecuando el sistema de riego. Las nuevas combinaciones, parten de una selección muy especial, que garantiza que estos bulbos, si se tratan correctamente, puedan naturalizarse y permanecer en el terreno varios años y por tanto pudiendo florecer anualmente.
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