ZARAGOZA, 27 (EUROPA PRESS)
La exposición ‘[Rec]uerdos. La vida a través del cine doméstico’ desembarca en CaixaForum Zaragoza como primer destino de un viaje en el que pasará por los centros de otras ciudades. El objetivo es destacar la “verdad y autenticidad” que desprenden los metrajes de esta naturaleza, cuyas filmaciones se constituyen como documentos de memoria colectiva y familiar a modo de retrato de las costumbres, acciones y acontecimientos de un país desde el siglo XX hasta la actualidad.
Impulsada y producida por Fundación ‘la Caixa’, la muestra surge de un proyecto de investigación, ‘El cine doméstico en España: preservación, difusión y apropiación’, liderado por el catedrático de la Universidad de Navarra, Efrén Cuevas, como investigador principal; y Núria F. Rius como investigadora del proyecto. Ambos son los comisarios de esta exposición que se abre al público este viernes, 28 de febrero, hasta el 8 de junio.
Cuenta con la colaboración especial de los proyectos Destiladera: Lanzarote Revelado y Memorias Celuloides, así como de la Filmoteca Española, la Fototeca de la Diputación de Huesca, la Filmoteca de Catalunya, la Filmoteca Valenciana, el Ayuntamiento de Girona y la Filmoteca de Castilla y León. Todos ellos han prestado material cedido por decenas de particulares.
En cada sede de CaixaForum se proyectarán imágenes específicas de cada territorio para lograr una conexión emocional con el público. En el caso de Zaragoza, los espectadores se retrotraerán hasta una ofrenda a la Virgen del Pilar y la Rompida de la Hora en Calanda en la segunda mitad del siglo XX o descubrir el aspecto de entonces del Parque Grande, la plaza del Pilar o el Ayuntamiento de la capital aragonesa.
El director de CaixaForum Zaragoza, Ricardo Alfós, ha reconocido como “oportunidad” esta exposición argumentando que, por un lado, el cine doméstico es “tremendamente cercano a todos” y “nos atrajo que es un tema emocional que hace conectar”, dado que “cuando grabamos algo es para recordarlo. Memoria y recuerdos son muy cercanos a emoción y cine”.
A modo de introducción del cine doméstico, Efrén Cuevas lo ha definido como “no profesional, que no tiene preproducción, tampoco postproducción, ni montaje, ni estructura narrativa, ni principio ni final”. Ha recalcado el interés que esta tipología despierta desde los años 80 en instituciones, académicos, cineastas y creadores por considerarlo “algo valioso que hay que conservar, preservar, recuperar y difundir”.
En ocasiones, ha afirmado Cuevas, “puede saltar al ámbito público, pero es más extraño y no está pensado para eso”. En este punto, ha expresado que su valor patrimonial reside en que, desde su aparición, “ha estado al alcance de cualquier persona, aunque no tuviese conocimientos de cine a nivel técnico ni tampoco de arte, como había pasado décadas atrás con la fotografía”.
De esta forma, el cine doméstico ha capturado fragmentos de vida cotidiana y se ha convertido en un archivo visual de la memoria colectiva, de modo que esta exposición recupera relatos y filmaciones inéditas a modo de crónica alternativa desde la mirada de familias anónimas con las que cualquiera puede sentirse identificado.
“Queremos que tenga un efecto espejo con el público, que quien entre mire estos materiales piense que en casa tiene los materiales –expuestos–, o su abuelo, o sus padres. Por lo tanto, es una historia desde abajo, social y cultural que nos pertenece un poco a todos”, ha explicado Núria F. Rius.
La comisaria ha defendido el valor del cine doméstico a nivel estético, puesto que presenta unos rasgos particulares que le dan autenticidad y verdad, como dejar la cámara encendida por accidente, un zoom excesivo, un movimiento rápido o la sobreexposición. “Es un cine diferente, lleno de errores, pero esos errores no son errores realmente, sino rasgos propios que le han diferente”.
Efrén Cuevas ha insistido en que ‘[Rec]uerdos. La vida a través del cine doméstico’ no es una exposición sobre el pasado, más bien “sobre una práctica que tiene cien años, pero que sigue igual de vigente que entonces, o mucho más, incluso, porque todo el mundo puede grabar vídeos domésticos con móviles”.
MATERIAL TÉCNICO
Por otro lado, la exposición aborda cien años de evolución tecnológica, desde los 16 mm hasta los teléfonos móviles, pasando por el super-8 y el VHS. Propone una revisión de los temas más frecuentes y sus aproximaciones, así como de las formas de expresión relacionadas. También explora su reutilización en las prácticas audiovisuales contemporáneas y su apropiación por parte de los cineastas actuales.
Igualmente, analiza cómo se entrelaza el cine doméstico con las prácticas comunicativas de las redes sociales e internet. Se trata de una exposición que permite comprender cómo se relacionan imagen, realidad, memoria y arte.
SEIS ÁMBITOS TEMÁTICOS
‘[Rec]uerdos. La vida a través del cine doméstico’ cuenta con gran diversidad de contenidos y una dinámica puesta en escena. Está dividida en seis ámbitos temáticos distintos.
A su llegada, el público se encontrará con el título de la exposición y el salón de un hogar con la ciudad de Zaragoza de fondo para afianzar la idea de la casa como espacio donde nace el cine doméstico.
Después, la exposición repasa la evolución tecnológica constante de este género a lo largo del siglo XX y su adaptación a las nuevas formas de vida, desde el formato 16 mm o el super-8 hasta el VHS y el vídeo digital. En sus inicios, a principios del siglo XX, los propios operadores profesionales empezaron a filmar acontecimientos domésticos en 35 mm o 28 mm.
Con el lanzamiento de las primeras cámaras de formato reducido a principios de 1920 se inició la práctica del cine doméstico en sentido estricto. Tras la Segunda Guerra Mundial, el cine doméstico experimentó una auténtica eclosión por la gran variedad de aparatos de filmación que aparecieron en el mercado.
El tercero es un espacio diáfano y central de la exposición que acoge dos audiovisuales producidos especialmente para la ocasión por el documentalista Salvi Vivancos, también del grupo de investigación de recuperación del cine doméstico.
El primero se centra en recrear los rasgos expresivos característicos del cine doméstico y destaca las actitudes frente a la cámara, los rasgos visuales y los errores más comunes. El segundo de ellos, proyectado en una gran pantalla panorámica, refleja temas recurrentes del cine doméstico, como son el hogar; bodas, bautizos y comuniones; viajes; el juego con la cámara; la filmación de la propia ciudad; acontecimientos sociales; y vacaciones y excursiones.
En el cuarto ámbito, la exposición hace parada en la creciente reutilización de las películas domésticas en la actualidad, tanto en la televisión como en el cine, con programas con fines lúdicos o bien etnográficos, siendo este el caso de ‘Olé tus vídeos’, emitido por varios canales autonómicos de España, y ‘Vídeos de primera’ (TVE).
En las últimas décadas existe un creciente interés por reutilizar el metraje doméstico en el cine documental o experimental. Estas propuestas exploran el potencial de las filmaciones domésticas mostrando la riqueza de las capas de sentido que encierran.
El quinto aborda el cambio de paradigma que ha supuesto la irrupción de los teléfonos inteligentes en la primera década del siglo XXI y su influencia en el cine doméstico en la actualidad. Además, plantea el cambio del modo de recepción de estos vídeos, a través de WhatsApp o aplicaciones similares; y cómo se puede llegar a cruzar la línea de lo privado a lo público en las redes sociales.
La exhibición se complementa con actividades para todos los públicos, desde visitas escolares, hasta conferencias, talleres y proyecciones, pasando por verbenas, como evento característico de la filmación de cine doméstico. Toda la información está disponible en el MediaHub de Fundación ‘la Caixa’.
- Te recomendamos -