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SEVILLA, 26 (EUROPA PRESS)
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado una sentencia de la Audiencia de Sevilla, que condena a un varón a cinco años de cárcel por un delito de pornografía infantil derivado de almacenar casi 20.000 archivos “relacionados con la pedofilia”, incluyendo “imágenes de menores de corta edad sometidos a medios de tortura” e imágenes “de una especial crudeza con niñas”.
En una sentencia emitida el pasado 30 de enero por el TSJA y difundida por su Oficina de Comunicación, el citado tribunal aborda el recurso de apelación de la defensa del acusado, contra la sentencia inicial condenatoria de la Sección Séptima de la Audiencia de Sevilla, que le impuso cinco años de cárcel por un delito de pornografía infantil, así como cinco años de libertad vigilada post penienciaria, entre otras penas.
En concreto, la Sección Séptima de la Audiencia de Sevilla declaró probado que el acusado, Antonio C.M., “al menos en cinco ocasiones comprendidas entre el 31 de enero y el 8 de marzo de 2020, procedió a descargar y compartir archivos con contenido sexualmente explícito de menores de edad a través de su equipo informático” en su vivienda de Sevilla.
“El acusado, con conocimientos informáticos suficientes para acceder a la denominada darknet o red oscura mediante el navegador TOR y descargarse así archivos pornográficos infantiles garantizando su anonimato, utilizaba además la aplicación qBittorrent, sabedor de que es un programa de intercambio de archivos idóneo para obtener y poner a disposición de otros usuarios archivos con temática y nomenclatura pedófila, encontrándose entre ellos archivos (..) en los que se observa a menores de muy corta edad protagonizando desnudos y escenas sexuales explícitas (…), archivos que estaban siendo compartidos con otros usuarios”, indica la sentencia inicial condenatoria.
REGISTRO POLICIAL
Dicha sentencia inicial de la Sección Séptima de la Audiencia de Sevilla señala que tras ser autorizado el registro policial de la vivienda del inculpado, en los dispositivos informáticos del mismo los agentes localizaron “un total de 19.570 archivos relacionados con la pedofilia”, incluyendo “imágenes representan a menores de corta edad sometidos a medios de tortura, tales como teniendo atadas sus manos y vendados sus ojos, siendo inmovilizados con cinturones a una camilla” e imágenes “de una especial crudeza con niñas”.
En su recurso de apelación, el inculpado alegaba “las irregularidades que, a su juicio, se produjeron en el desarrollo del registro de la vivienda, al haberse llevado a cabo sin su presencia, pues iniciado a las 8,25 horas, su llegada al inmueble no se produjo hasta las 9,15, cuando ya se había efectuado el análisis de los equipos informáticos, utilizando la clava de acceso facilitada por su esposa, al centrarse en aquel momento las sospechas de los investigadores en su hijo”.
Pero el TSJA señala que “la esposa del acusado también estaba designada en el auto habilitante como moradora del inmueble, teniendo por tanto la condición de interesada y en cualquier caso, el análisis del primero de los dispositivos hallados en la vivienda, un ordenador portátil HP, se inició a las 9,20, hora en la que el acusado ya estaba presente; y el acusado admitió en el plenario ser poseedor de todo el material pedofilo descubierto, exculpando al resto de convivientes del inmueble”.
ÉL ERA PLENAMENTE “CONSCIENTE”
El TSJA descarta todos y cada uno de los motivos del recurso de apelación del inculpado, considerando “acreditado, con toda lógica, que el acusado era consciente de que el material pedofílico que obtenía de la red y almacenaba en sus dispositivos electrónicos, lo facilitaba un programa de intercambio de archivos que solo permite su descarga si quien la realiza está dispuesto, a su vez, a permitir el acceso a su disco duro al resto de usuarios que utilizan la misma plataforma, por lo que es indudable que aceptaba que dichos accesos de terceros se produjeran, facilitando de este modo, incontroladamente, su difusión y circulación”.
Por eso, el TSJA desestima por completo el recurso del encartado contra la sentencia inicial condenatoria de la Sección Séptima de la Audiencia de Sevilla, condena que confirma íntegramente.
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