MADRID, 27 (SERVIMEDIA)
Jessica Rodríguez, quien mantuvo una relación con el exministro José Luis Ábalos durante poco más de un año, declaró este jueves en el Tribunal Supremo que acompañó al entonces titular de Transportes hasta en 20 viajes oficiales y que mantuvieron una relación que ella consideraba monógama pese a que él seguía casado.
Fuentes jurídicas informaron a Servimedia de que la testigo detalló que la relación comenzó en octubre de 2018 y finalizó en noviembre de 2019, cuando ella le presionó para formalizar su situación tras comprobar que Ábalos no cumplía su promesa de divorciarse.
Durante su declaración, Rodríguez explicó que el exministro le sugirió buscarse un piso para vivir sola y que le remitió para ello a Koldo García, quien a su vez le puso en contacto con Alberto Escolano, al que la UCO de la Guardia Civil considera como testaferro del empresario Víctor de Aldama.
La testigo dijo que, tras estas gestiones, empezó a vivir en un piso en la Torre de Madrid por el que se pagaban 2.700 euros mensuales de alquiler, donde ella residió desde marzo de 2019 hasta marzo de 2022, incluso después de finalizar la relación sentimental.
Indicó que no sabía quién abonaba en última instancia este alquiler y que Ábalos le dijo, tras romper su relación, que podía seguir viviendo en este inmueble mientras estudiara la carrera, como una forma de compensación por haberla decepcionado amorosamente al no cumplir sus planes de futuro juntos.
Asimismo, Rodríguez detalló que acompañó a Ábalos en numerosos viajes oficiales y que pudieron ser 15 o 20. Entre los destinos mencionó Londres, Moscú, Abu Dhabi y varias ciudades españolas. A este respecto, indicó que era “completamente falso” que recibiera dinero por ir a estos viajes, aunque reconoció que el exministro le entregaba dinero en efectivo ocasionalmente para sus gastos y estudios.
EMPLEOS SIN TRABAJAR
Durante su comparecencia, admitió que obtuvo empleos en Ineco y Tragsatec por mediación de Ábalos, donde cobró el salario mínimo durante dos años y seis meses, respectivamente, sin hacer ningún trabajo efectivo.
Aseguró que no tenía interés en estos trabajos, pero que el exministro le dijo que le venían bien estos empleos. Además, indicó que en Ineco sólo recogió el ordenador para hacer un curso de riesgos laborales y fichar semanalmente, mientras que no supo precisar dónde estaban las oficinas de Tragsatec.
Asimismo, la testigo declaró que, tras finalizar la relación sentimental en noviembre de 2019, solo vio a Ábalos en contadas ocasiones: una cena en Sevilla en diciembre de 2019, su cumpleaños en febrero de 2020, una comida antes de la pandemia y un último encuentro tras su cese como ministro en julio de 2021.
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