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El fiscal eleva las penas de 9 y 15 años de prisión solicitadas al considerar que está acreditado el engaño en la operación
MADRID, 26 (EUROPA PRESS)
Alberto Luceño ha aseverado en el juicio por el caso mascarillas que sin Luis Medina en la operación de compraventa de material sanitario al Ayuntamiento de Madrid en la pandemia no hubiera habido “negocio”, insistiendo en que la responsable municipal de compras en aquella época nunca le preguntó sobre si iban a recibir comisiones y que éstas las fijó el proveedor malayo.
El empresario y Luis Medina se sientan en el banquillo de los acusados por la presunta estafa al Gobierno de José Luis Martínez-Almeida en la venta de mascarillas y por la que el Consistorio desembolsó unos once millones de euros.
Luceño afronta una petición fiscal de quince años de prisión por delitos continuado de estafa agravada, falsedad en documento mercantil, falsedad en documento oficial y un delito contra Hacienda. Medina se enfrenta a una pena de nueve años de cárcel por un delito de estafa agravado y falsedad en documento mercantil.
En sus conclusiones, el fiscal ha mantenido las penas a imponer por los delitos de los que les acusa, agregando la inhabilitación para el ejercicio el comercio durante los años que dure la condena. El juicio quedará visto para sentencia mañana con los informes del resto de las partes y la última palabra de los procesados.
NO HABLÓ DE COMISIONES
Durante el interrogatorio, el procesado ha explicado que mantuvo la noche del 22 de marzo de 2020 una conversación con la entonces jefa de compras en el Consistorio, Elena Collado, en la que la funcionaria le traslada “la necesidad imperiosa” de que se les ayudaran a traer suministros sanitarios.
“Me pongo a su disposición y nos manda un cuadro con 37 artículos que necesitaban. Y nos centramos en las mascarillas, guantes y test”, ha detallado insistiendo en que la ayuda se la solicita ella ante una situación en la que el mercado estaba roto.
“Yo hasta el 22 de marzo no existo. No sé con quién contacta (Medina). El correo del día 18 –en el que el aristócrata ofrece al Ayuntamiento de Madrid el material que quiere suministrar–, yo no estoy. Aparezco el día en el que me da el correo de Elena Collado”, ha querido dejar claro el acusado.
“Si hubiera pretendido estafar, hubiera ofrecido los 26 artículos del cuadro de suministros. Hubiera ganado mucho más. Él es el facilitador, sin él no hay negocio y por eso cobra. Es el primero que se pone en contacto con el Ayuntamiento. La garantía era tener una persona de confianza”, ha dicho.
NO SE HABLÓ DE COMISIONES
A preguntas del fiscal sobre si Elena Collado conocía que iban a cobrar comisiones, ha contestado que “nunca” le preguntó ni “nunca se lo dijo” frente a la afirmación de ésta de que no las cobrarían, recalcando que no le dijo que era agente de la empresa malaya Leno.
En la misma línea, ha indicado que al inicio de las conversaciones no sabían las comisiones que iban a recibir y que el precio de las mascarillas, que se fijo en 6,6 dólares, se cerró entre el comprador y el vendedor cuando se firma el contrato, a través de la empresa funeraria municipal.
De igual modo, ha agregado que él no sabía lo que iba a percibir de comisión y que esa cantidad la fija el que paga cuando se materializa la operación, añadiendo que fue Leno el que determina que Luis Medina y él iban a recibir cantidades diferentes.
En concreto, el hijo menor de Nati Abascal percibió un millón de euros por su papel de facilitador y él, cinco millones como intermediario entre la empresa Leno y el Consistorio capitalino.
Luceño ha señalado que cuando se produjo el contratiempo con uno de los lotes de guantes, se procedió a la devolución del dinero después de que Collado le alertara de que el proveedor les había estafado. “Estaba preocupada. Elena realmente pensaba que le había estafado la fábrica. Pensaba que era una estafa como la de Sinclair –un caso que también investigó la Justicia–“, ha dicho.
A preguntas de la letrada de Más Madrid sobre si no le pareció elevada la comisión que le dio Leno de cinco millones de euros, ha dicho que le pareció “fenomenal” por su esfuerzo y sacrificio al no ser una operación “fácil”. “Ese esfuerzo tiene que ser recompensado”, ha replicado.
HECHOS PROBADOS
En su informe, el fiscal ha subrayado que han quedado probados todos los hechos de los que se les acusa y de la prueba se acreditan acreditados todos los elementos del delito.
En cuanto a la estafa, considera que el ánimo de lucro ha quedado “más que probado”por una serie de datos como un correo en el que se dice “pa, la saca” y que la operación es un “pelotazo”, así como la cuantía de las comisiones.
“La comisión que se llevaron fue del 149% en el caso de las mascarillas, de 244% en el caso de los test y en el caso de los guantes del 426%. Es difícil encontrar mayor ánimo de lucro en este tipo de operaciones”, ha recalcado.
Sobre el engaño, el fiscal ha destacado que está acreditado que hubo una ocultación de las comisiones y que se quiso dar la creencia que actuaban de forma altruista y de que no se llevaban comisiones, tal y como consta en un correo que manda Elena collado el 22 de marzo en el que escribe que no percibirían dinero por esa operación.
“El precio se incrementa para aprovecharse de las circunstancias, lo que es un elemento nuclear del engaño. Luis Medina y Luceño dijeron que tenían experiencia en comercio exterior cuando no firmaron ninguna operación en esos dos años”, ha reseñado.
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